Aquí no hay esferificación que valga ni cocina al vacío que importe. Los mexicanos parecen haber llegado a un acuerdo nacional para convertir al guacamole en la receta más fácil del mundo, y también en la más viajada del planeta (junto al hummus, claro). Tanto se ha paseado que algunos lo consideran casi suyo. Losgringos no entenderían una Super Bowl sin él (consumen cerca de 3.600 toneladas en un día) y se lo toman muy en serio: el mismísimo Obama intervino cuando The New York Times decidió incorporar guisantes a la receta. Incluso se han arriesgado a hacer sus propias variantes del plato. ¿A quién creen engañar incorporándole mayonesa?

Experimentos al margen, hay aspectos innegociables, como los ingredientes –aguacate maduro, cebolla, chiles, lima, sal, cilantro– y la necesidad de machacarlos lo justo y sin batidora. Lo demás es cuestión de matices. De muchos matices. Y es ahí donde los humanos nos perdemos. Que si el tomate es sólo una opción, según la chef Thomasina Miers; que si la lima puede romper el equilibrio de los ingredientes, según Diana Kennedy (autora de nueve libros de cocina mexicana); que si el cilantro no siempre ayuda… Eso sí, todos coinciden en que, con independencia de la cantidad que se prepare, unos segundos después no quedará nada.1473669713_775186_1473670604_noticia_normal_recorte1

Facebook

DALE CLICK EN LIKE (ME GUSTA)